La vida y la muerte, la tierra y la resistencia en San Sebastián Bachajón

En el ejido tzeltal, la impunidad en los ataques para frenar su resistencia y los planes para arrebatarles las tierras no logran cesar su defensa del territorio.
29.Abr.2014 | Autoría: Jessica Davies | Fuente: Desinformémonos.org

El mal gobierno, acusan los ejidatarios, “utiliza la fuerza pública -como la policía estatal preventiva, el ejército y la policía federal- para atemorizar a las comunidades, e impone terror para conseguir sus objetivos”.

En reconocimiento al primer aniversario del asesinato del líder comunitario y defensor de la tierra, Juan Vázquez Guzmán, se llamó a las Dos Semanas de Acción Mundial: “¡Juan Vázquez Guzmán vive, La lucha de Bachajón sigue!”, del jueves 24 de abril al jueves 08 de mayo de 2014. En el marco de esta iniciativa, se promueve la proyección del video: “Bachajón – Despojo es muerte. Vida es resistencia” a nivel internacional.

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“El mismo gobierno lo que hace es mandar a la cárcel o mandar matar, como lo sucedido a Juan Vázquez Guzmán. Nuestra lucha no es por poder económico o político. Es por el pueblo, la madre tierra y el territorio”

- Marcelo Mariano López, ejidatario de Bachajón

En el ejido de San Sebastián Bachajón, la impunidad en los ataques para frenar su resistencia y los planes para arrebatarles las tierras no logran cesar su defensa del territorio.

Juan Vázquez Guzmán – vocero muy querido por su comunidad y activista en defensa del pueblo, la tierra y el territorio del ejido San Sebastián Bachajón – fue asesinado de seis disparos en la puerta de su casa el 24 de abril de 2013, en lo que fue ampliamente interpretado como un asesinato político. Sus asesinos materiales e intelectuales permanecen en la impunidad, y continúan los planes del gobierno y las empresas para despojar a los ejidatarios de su territorio con el fin de construir un desarrollo turístico de lujo. Sin embargo, la comunidad indígena tzeltal de San Sebastián Bachajón se mantiene organizada, luchando por sus derechos y manteniendo viva la memoria de Juan Vázquez Guzmán y su trabajo al servicio de su pueblo.

La lucha por la tierra

Fundada en 1980 por los habitantes originales tzeltales, el ejido San Sebastián Bachajón se encuentra en el municipio de Chilón, Chiapas, en el sureste de México. El ejido, uno de los más grandes de México, cuenta con 70 mil hectáreas en una zona de gran biodiversidad y belleza natural. La tierra es rica en recursos naturales, selva verde, vida silvestre y agua. Las espectaculares cascadas de Agua Azul, famosas por su color turquesa en ciertas épocas del año, resuenan en el municipio aledaño de Tumbalá, pero para tener acceso al Centro Ecoturístico que existe allí es necesario cruzar el ejido de Bachajón. De ahí es que surgió el conflicto. Como parte del Plan Mesoamérica, el gobierno de México, en consulta con las empresas transnacionales y a través del Fondo Nacional de Turismo (FONATUR), elaboró planes para el Centro Integralmente Planeado Palenque (CIPP), una red de infraestructuras y servicios a través del cual se utilizarán los atractivos naturales y arqueológicos para promover un turismo de élite, lo que resultará en el desplazamiento de la población indígena.

Agua Azul es el tema central de este desarrollo, con costosos hoteles de lujo con acceso en helicóptero, que los ejidatarios describen como: “los proyectos neoliberales de turismo sólo para ricos, para que nosotros les carguemos las maletas y les limpiemos los baños”. El plan también incluye una carretera que va desde San Cristóbal de las Casas hasta Palenque, y el nuevo aeropuerto internacional palencano, inaugurado el 12 de febrero 2014 por Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, y Enrique PeñaNieto, presidente de México.

Una gran parte de la tierra trabajada por los ejidatarios es recuperada de las manos de los grandes ganaderos y terratenientes en 1994. Para los pueblos indígenas, la tierra es toda la vida – es la Madre que les da vida y les da de comer, es su antepasado, su historia, su cultura, su honor, su identidad. Los intentos por despojarlos de sus áreas de uso común en los últimos ocho años han sido implacables, marcados por las amenazas, la violencia, el terror, la prisión, la tortura, la actividad paramilitar y una constante presencia policial y militar.

Los ejidatarios describieron su situación en un comunicado del 17 de agosto de 2013: “La lucha de nuestro pueblo San Sebastián Bachajón es por conservar nuestro territorio indígena que es herencia de nuestros antepasados, es donde vivimos, lo que nos da vida e identidad. Nuestro territorio lo estamos defendiendo hasta con nuestra vida, de la ambición del gobierno y de los dueños del dinero que quieren construir hoteles de lujo, campos de golf y pistas de aterrizaje para los turistas ricos, a costa de la explotación, marginación, y discriminación de nuestro pueblo; ante la defensa que hemos hecho contra estos proyectos el gobierno solo ha tenido una respuesta: represión, cárcel y muerte”.

Historia de la resistencia

“Históricamente, el pueblo tzeltal siempre ha sido combativo”, dice su abogado Ricardo Lagunes Gasca, en el video ‘Bachajón – Despojo es muerte. Vida es resistencia’. “Siempre ha sido un pueblo que ha defendido y buscado lograr control sobre su territorio”. El 19 de marzo de 2007, muchos de los ejidatarios de San Sebastián Bachajón se declararon adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, una iniciativa promovida por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Resaltaron esta acción mediante el nombramiento de sus propias autoridades, ya que los funcionarios ejidales estaban muy cerca del gobierno. En un comunicado lanzaron: “Desde 2007 el mal gobierno ha intervenido en la vida interna de nuestra comunidad para imponer representantes ejidales a su gusto y que le sirvan como si fueran sus chalanes, para defender los intereses capitalistas y no los de su pueblo indígena”.

A raíz de esta decisión, en 2007 los adherentes decidieron ejercer su derecho a la libre determinación sobre sus tierras y sus recursos como pueblos originales, y construyeron una caseta de cobro en su territorio, donde los turistas pagarían su visita a las cascadas de Agua Azul. Se decidió en una de sus asambleas qué hacer con el dinero colectado. Principalmente, relatan, se utilizó para los enfermos y para apoyar a familias necesitadas, pero este dinero no se usó únicamente para los adherentes a la Sexta Declaración: estuvo a disposición de todos los miembros de la comunidad que pasaron por tiempos difíciles, incluso para los partidistas.

La caseta se convirtió en un punto focal para el conflicto. Hubo un desalojo violento en 2009. La caseta fue recuperada, pero el 2 de febrero de 2011, en una gran operación, la policía y grupos de choque afines a partidos políticos desalojaron violentamente otra vez a los ejidatarios, y 117 personas fueron detenidas. En este acontecimiento, las autoridades no sólo tomaron el control de la caseta de cobro, sino también despojaron ilegalmente a la comunidad de 2 mil 590 metros cuadrados de tierras de propiedad comunal. Como resultado, en marzo de 2011 los ejidatarios interpusieron un recurso de amparo en defensa de su territorio, un caso que aún no está resuelto. En enero y marzo de 2014, los ejidatarios denunciaron que las autoridades oficialistas ejidales intentaron, a través del engaño, solicitar la anulación de su amparo 274/2011. El 5 de febrero de 2014, los ejidatarios adherentes a la Sexta Declaración demandaron ante el Tribunal Unitario Agrario en Comitán la nulidad de la elección del comisariado ejidal Alejandro Moreno Gómez y las demás autoridades ejidales oficialistas, por no actuar conforme a la Ley Agraria y a los usos y costumbres de la comunidad. La demanda sigue en curso.

Es desde este contexto que se entiende el asesinato político de Juan Vázquez Guzmán. Activo en la defensa de la tierra y el territorio de Bachajón desde 2006, el 18 de abril de 2010 fue nombrado Secretario General de los tres centros de población del ejido. “La gente lo buscaba mucho por sus capacidades y habilidades para relacionarse con el mundo de los caxlanes (mestizos), por defender y traducir las problemáticas de las comunidades indígenas y ponerlas en la mesa de las autoridades”, relata Lagunes Gasca.

Un segundo asesinato

El 21 de marzo de 2014, Juan Carlos Gómez Silvano, un coordinador regional de la Sexta en Bachajón, fue emboscado y asesinado con más de veinte disparos. En el momento de su muerte se dirigía a su comunidad, Virgen de Dolores, que, junto con Nah Choj, fue fundada por los adherentes a la Sexta Declaración en 2010.

En el video, “Tierra y Resistencia en San Sebastián Bachajón”, los ejidatarios describen la recuperación de las tierras de Virgen de Dolores, el 31 de diciembre de 2009: “Las tierras donde entramos que tenían despojados los caxlanes, realmente no eran de ellos, eran de nuestros antepasados; por eso nosotros como hijos decidimos recuperarlas”.

Los ejidatarios también relatan que “las tierras que han agarrado los caxlanes no las trabajaron, (fueron) sólo para el uso de ganado. En cambio, nosotros como campesinos trabajamos con machete en la milpa, sembramos café, camote, chayote, plátano, y a la gente pobre que sufre como nosotros a veces les juntamos un poco de despensa para ayudarles un poco”. Los ejidatarios continúan: “Hasta ahorita no compramos nada, pues nosotros cosechamos todo aquí en esa tierra”, y agregan que “la tierra es como nuestra madre porque allí vivimos, allí comemos, allí morimos y allí nos quedamos”.

“El compañero Juan Carlos Gómez Silvano”, señalan los ejidatarios en un comunicado del 31 de marzo, “es parte de la fundación y la construcción de autonomía en la comunidad Virgen de Dolores, su participación y trabajo por la organización y comunidad nunca se va olvidar porque lo llevamos en nuestros corazones. Desde que fundamos las comunidades de Nah Choj y Virgen de Dolores en el año 2010, nuestra organización ha sido hostigada en diversos momentos por el Ejército y la policía estatal preventiva, amenazándonos con hacer desalojo”.

Los ejidatarios acusan que “el mal gobierno quiere acabarnos completamente, asesinando a nuestros compañeros, utilizando a sus sicarios paramilitares que en completa impunidad, ya sea de noche o a plena luz del día, son capaces de asesinar vilmente a nuestros compañeros que trabajan y luchan por construir un mundo en el que quepan otros mundos”.

Despojo y represión en todo México

El abogado de Bachajón señala que las estrategias de despojo son las mismas en todo México: “Llega el gobierno, divide a las comunidades, compra líderes o ejidatarios, desvirtúa luchas, promueve algún grupo y lo trata con legitimidad, mientras reprime, encarcela y elimina a quien no esté de acuerdo con él”.

Lagunes indica que con represión e impunidad, el Estado busca abrirse paso para concretar el despojo y los proyectos privatizadores de los territorios indígenas, asegurando la entrega de la tierra para la implementación de proyectos de alta escala, diseñados por organismos o corporativos privados internacionales. “Es integral la estrategia de despojo de los pueblos indígenas”, considera. “En esta estrategia es posible ver una continuación de los 522 años de ataques racistas contra los indígenas, sometiéndolos a la persecución, la discriminación y la marginación; también es otro ejemplo de la ‘acumulación por desposesión’”.

Un informe recientemente publicado por Global Witness revela un aumento en el número de asesinatos de activistas que defienden los derechos de la tierra y el medio ambiente durante la última década, con casi tres veces más asesinatos en 2012 que hace 10 años. Entre 2002 y 2013, al menos 908 activistas fueron asesinados en 35 países, y sólo hubo 10 condenas de estos hechos. La tasa de mortalidad aumentó en los últimos cuatro años a un promedio de dos activistas cada semana.

El informe de Global Witness pone de relieve lo que se convirtió en una campaña de terror contra los defensores del territorio, que utiliza el encarcelamiento y el asesinato como armas. El mal gobierno, acusan los ejidatarios, “utiliza la fuerza pública -como la policía estatal preventiva, el ejército y la policía federal- para atemorizar a las comunidades, e impone terror para conseguir sus objetivos”. Los tzeltales acusan que “quiere llenar de muerte y miedo nuestras tierras para que nos cansemos y ya no sigamos defendiendo nuestra vida, el pueblo, la madre tierra”.

Donde siembra el miedo, también siembra resistencia

En el video promovido por la campaña, el ejidatario Domingo Pérez explica que para el pueblo de San Sebastián Bachajón, Juan Vázquez no está muerto, está presente y vivo en la lucha por la tierra, el territorio, la libertad y la justicia; que ellos nunca lo podrán olvidar ni renunciar a la lucha]: “Juan vive, por eso la lucha de Bachajón sigue. ¿Qué le vamos a enseñar a nuestros hijos? ¿A los hijos de nuestros hijos?”

En su intervención en el Congreso Nacional Indígena, el pueblo de Juan Vázquez señaló: “Sabemos que los señores del dinero y del poder todos las días y noches planean cómo acabar con nuestro mundo, queriendo desaparecer lo que somos. Nosotros que somos indígenas luchamos por seguir siendo lo que somos, por construir nuestra propia forma de vida y conservar nuestro territorio, defendiéndolo de la ambición de los de arriba, porque para ellos solo somos estorbo para volverse cada vez más ricos y poderosos; mandan matar a nuestros hermanos hombres y mujeres dignos que luchan por defender a la madre tierra, nos encarcelan, nos torturan y nos desaparecen, pero se les olvida que no somos uno, que no estamos solos y que como hijos de la tierra nuestras raíces siguen vivas a pesar de toda la muerte que ellos nos ofrecen.

“Juan Vázquez Guzmán, eres el corazón del pueblo, y vives en cada niño, mujer y hombre que defiende su pueblo y lucha por la justicia. Tú alguna vez nos dijiste que la tierra, las montañas y las cascadas son de quienes los cuidan, por eso las defendiste y diste la vida por la madre tierra….Esta tu palabra la llevaremos grabada en nuestra mente y vamos a llevarla durante toda nuestra vida. Compa Juan, vivirás siempre en medio de tu pueblo, tu corazón era muy grande. ¡Viva Juan Vázquez Guzmán!”, finalizan los ejidatarios en su homenaje.

Las Dos Semanas de Acción Mundial: “¡Juan Vázquez Guzmán Vive, La Lucha de Bachajón Sigue!” siguen a la semana de acción que se llevó a cabo con gran éxito en 2013 con la intención de llamar la atención hacia la lucha de los ejidatarios y honrar la memoria viva de Juan Vázquez Guzmán. El Movimiento por Justicia del Barrio, el Grupo de Solidaridad con Chiapas de Dorset, Comité de la Palabra Verdadera de Calcuta y el Comité de la Palabra Verdadera de Alisal piden acciones de solidaridad, especialmente el organizar la proyección del video “Bachajón – Despojo es muerte. Vida es resistencia”.