Fernando Jiménez, preso político yaqui, será liberado

Fernando Jiménez será liberado de un momento a otro, pero no Mario Luna, vocero de la tribu yaqui detenido también hace casi un año. Ambos por su lucha en defensa del agua del Río Yaqui frente al Acueducto Independencia.
24.Ago.2015 | Autoría: Redacción Desinformémonos | Fuente: Desinformémonos.org

Ciudad de México. 24 de agosto. Después de casi un año de encarcelamiento, Fernando Jiménez, uno de los voceros de la tribu yaqui que defiende el agua de su río y su territorio, será puesto en libertad. No así Mario Luna, otro de los dirigentes, quien permanece en prisión desde el pasado 11 de septiembre, acusado, al igual que Fernando, de delitos prefrabricados, denunció su defensa.

El tribunal concedió el amparo a Fernando Jiménez, preso desde el pasado 23 de septiembre, con lo que el Juzgado III en materia penal deberá dictar un auto de libertad de forma inmediata para que se dé paso a su liberación en las siguientes 48 horas.

El conflicto que está detrás de las detenciones de los dos integrantes de la tribu yaqui, es la construcción del Acueducto Independencia, obra con la que el gobierno del estado pretende arrebatarles el agua para canalizarla a Hermosillo, capital del estado.

“Nuestras detenciones reflejan la frustración del soberbio gobierno del estado de Sonora”, dijo a Desinformémonos Fernando Jiménez Gutiérrez, un mes después de su encarcelamiento. Afirmó también que los delitos de los que se le acusó –privación ilegal de la libertad y robo de auto cometido por dos o más personas, “jamás los cometí. Fueron inventados por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sonora, representada por Carlos Navarro Sugich”. El yaqui sostuvo que este funcionario fue el autor intelectual también de la detención de Luna Romero.

Jiménez sostuvo que el encarcelamiento de Mario Luna –de quien es acompañante- y suyo es una forma en que el gobierno pretende “frenar las manifestaciones de rechazo a las políticas de despojo que lleva a cabo el gobierno de Sonora”. Los yaquis resisten desde 2010 a la imposición del Acueducto Independencia, que se llevará las aguas de su río hacia Hermosillo, la ciudad capital, en la que se instalaron industrias altamente consumidoras del líquido. La tribu, además de la defensa legal –en la que ha ganado cada recurso interpuesto-, ha realizado cierres carreteros para presionar por al gobierno estatal para que cumpla las sentencias. En esas manifestaciones, así como en las entrevistas con funcionarios, el rostro de Fernando Jiménez era habitual.

Quién es Fernando Jiménez

La historia familiar de Fernando Jiménez está totalmente atravesada por las batallas que han vivido los yaquis. Sus abuelos paternos vivieron los “horrores” de la deportación en la última rebelión armada yaqui, en 1927 (bajo el gobierno de Plutarco Elías Calles); fueron enviados a San Juan de Ulúa y Perote, en Veracruz. Su abuelo paterno, Fernando Jiménez Flores, evadió la deportación y se unió a Juan María Sibalaume “El indomable”, general de las fuerzas yaquis sublevadas en la sierra.

Con la paz establecida en el sexenio de Lázaro Cárdenas (1934-1940), los yaquis comenzaron el retorno a su territorio; una comisión fue por las mujeres deportadas, y el abuelo se unió. A punto de ser fusilado por los cristeros en Guanajuato, logró llegar al sureste. Ahí conoció a su esposa, Andrea Valenzuela, originaria de Cócorit. En el camino de regreso a Sonora, nació en Tlaxcala el padre de Fernando Jiménez, en 1936. La familia logró completar su retorno ocho años después, en 1944.

Sus abuelos maternos ejemplifican el otro exilio. Estuvieron prisioneros en Hermosillo, y su abuelo Valentín Gutiérrez se refugió después en Tucson, Arizona. Con la paz, regresó a Potam, donde conoció a su esposa y estableció su familia. Ahora, Fernando Jiménez está preso en el contexto de la defensa del río; la propiedad yaqui sobre estas aguas fue reconocida y establecida legalmente por Lázaro Cárdenas. “A lo largo de la historia, mi pueblo ha vivido en resistencia y amor a su territorio, y lo consideramos sagrado”, resume el preso.

La resistencia, fortalecida

El integrante de la tropa yaqui (aclara que no es líder ni forma parte del gobierno tradicional, aunque sí del cuerpo técnico de asesores y es comisionado para representar a la tribu ante instituciones y funcionarios) declara que la resistencia al despojo del río Yaqui se intensificó con las aprehensiones. En vez de descabezar al movimiento, “esto ayudará a acelerar la cancelación y desmantelamiento del Acueducto”, valora.