La comunidad de Ayotuxco defiende el gran bosque Otomí-Mexica

El problema no es nada más del pueblo de Ayotuxco. Hacemos un llamado a nivel nacional, inclusive principalmente a los habitantes del Distrito Federal, del Estado de México y de la parte Toluca-Lerma.
13.Jun.2017 | Autoría: Agencia Subversiones | Fuente: http://subversiones.org/

Estado de México, 12 de junio de 2017.- Pobladores de la comunidad indígena Santa Cruz Ayotuxco bloquearon la construcción del trayecto de la autopista Naucalpan-Toluca que pasa por su territorio. Los habitantes acudieron, a la altura del paraje de Torreón, para manifestar a la empresa que debe detener las obras. Esta es la tercera vez en dos meses en que los pobladores deciden ir a parar las máquinas, la primera de ellas fue el 26 de abril, cuando la comunidad fue notificada de que se le otorgaba una suspensión definitiva de las obras. La empresa no ha frenado la devastación a pesar de que la Magistrada María del Pilar Bolaños Rebollo, del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Segundo Circuito resolvió a favor de la comunidad el recurso de revisión interpuesto. «No pueden trabajar pero los señores hacen caso omiso de lo que les dijo la autoridad…», señala Pablo Romero (PR), originario de Ayotuxco:

Estamos luchando para que no entren los carros que traen todo el material para la autopista, estamos bloqueando para que no puedan pasar. Están violando [una orden de] la autoridad federal porque el amparo dice que se concede la suspensión definitiva.

*La Hidra capitalista es una metáfora acuñada por los compas zapatistas para conceptualizar al capitalismo depredador como un mounstro de muchas cabezas al que combaten los movimientos y comunidades. VerPalabrandar, caminar la palabra

En un comunicado publicado el 6 de junio de 2017, la comunidad reconoce al proyecto carretero privado Toluca-Naucalpan como la manifestiación de la Hidra capitalista* en su territorio, cuyos agentes son Autovan y Construcar, que pertenece a Grupo Higa y ha sido respaldado por los tres niveles de gobierno. Los habitantes enfatizan su inconformidad con el proyecto y denuncian, como impactos del mismo: afectaciones a los manantiales que no permiten el ejercicio del derecho humano al agua y violan los derechos de la comunidad indígena a su libre determinación, al territorio y a su cultura. Además, el daño a la recarga de los mantos acuiferos de la región impacta también sobre el acceso al agua en la Ciudad de México. Sobre el problema de la afectación a los manantiales de la zona, Pablo Romero señala:

El nivel de agua que había para el pueblo está bajando, cada vez baja su nivel. Entonces, es preocupante, por eso nos dimos a la tarea de hacer un procedimiento de amparo (…) que fue favorable –este procedimiento de amparo– y por eso estamos tomando la decisión de parar completamente este proyecto carretero.

El problema no es nada más del pueblo de Ayotuxco. Hacemos un llamado a nivel nacional, inclusive principalmente a los habitantes del Distrito Federal, del Estado de México y de la parte Toluca-Lerma. Hacemos un llamado de que debemos suspender este proyecto porque, el problema no es de Santa Crúz, es un cerro, una cordillera del parque Otomí-Mexica. Son lugares donde se capta el agua de lluvia. Si se deja pasar esta autopista —que sabemos perfectamente que no viene sola sino que viene acompañada de grandes proyectos de desarrollos inmobiliarios— automáticamente se van a ir acabando los manantiales que tenemos y tampoco el Distrito Federal, lógicamente, va a tener agua. Y por otro lado, bueno pues también hacemos un llamado a cuidar estos pulmones que es lo que da oxigeno, que nos libera de los males que produce la contaminación del DF, pues aquí es donde se purifica todo el smog que viene desde la parte del DF. (PR)

Sumado a esto, pobladores denuncian que no existió consulta previa, libre e informada, la comunidad ha tenido que ir investigando por su cuenta las magnitudes del proyecto. Como señala en el comunicado del 6 de junio:

Ante este panorama de despojo y aniquilación de la vida, nosotras y nosotros, mujeres y hombres otomís ñuhú y Hiu hu, emprendimos la tarea de informarnos, de juntarnos, de platicarnos y de organizarnos para detener el avance de la destrucción que del sistema capitalista sólo se puede esperar.

La complicidad entre las instituciones de gobierno con la iniciativa privada ha sido señalada por la comunidad desde hace tiempo. En específico, se ha denunciado la organización de asambleas ilegales y la corrupción de delegados y comisariados de bienes comunales, así como la compra de firmas y votos en favor del proyecto, aprovechando la precariedad económica de algunos pobladores.

Realmente el gobierno, desde aquel entonces que Peña Nieto gobernador, registró este proyecto pero nunca fuimos tomados en cuenta y [fueron] violados todos los derechos de los pueblos indígenas. Y por eso mismo nos estamos viendo en la necesidad de hacer esta inconformidad en base a un amparo que promovimos a través del poder judicial para hacer valer nuestros derechos (…) nosotros desconocíamos mucho los documentos, los estudios de impacto ambiental, el estudio de Conagua y de todas las autoridades que están involucradas en este proyecto realmente no teníamos el conocimiento, desconocíamos todo el procedimiento. (PR)

Las principales exigencias de los pobladores son la suspensión de todos los trabajos de construcción de la autopista y el retiro de la maquinaria de su territorio. Además, han reafirmado como propios los principios del Congreso Nacional Indígena (CNI) y señalan que continuarán luchando contra este y otros proyectos de muerte: «…no dejaremos de señalar que los pueblos mandan y los gobiernos obedecen (…) haremos valer lo que histórica y legítimamente nos pertenece como comunidad».
 
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